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Yo no decidí soñarte, con Eva Cornudella

 

Dentro de nuestro espacio Presentaciones de Autor, este jueves hemos contado con la presencia de la escritora Eva Cornudella que estuvo con todos nosotros para hablarnos de su último libro “Yo no decidí soñarte”.

Eva Cornudella es abogada y mediadora familiar y ejerce en Barcelona desde hace ya unos cuantos años. Como muy bien dice ella misma en la solapa de su libro, la psicología es una de sus grandes pasiones, y esa pasión le ha llevado a realizar diversos cursos de psicoanálisis, algo que por otro lado va a quedar muy patente en la historia que recoge esta novela. 

Aunque a lo largo de su vida ha escrito y publicado relatos cortos y microrelatos, por los que ha obtenido diversos premios y reconocimientos, esta es la segunda novela que publica, la anterior “Las mentiras precisas” vio la luz en 2016. También es coautora de publicaciones jurídicas como “Estudio de la jurisprudencia desde la perspectiva de género” que se presentó en el Congreso Estatal de Mujeres Abogadas 2002. En el 2013 colaboró como abogada y mediadora en el libro “Tu corazón no está bien de la cabeza” de Lucía Etxebarría. 

Eva Cornudella no es la primera vez que nos visita, tuvimos la suerte de contar con su presencia hace poco más de un año cuando vino a la librería a presentar su anterior libro “Las mentiras precisas”, donde disfrutamos compartiendo cosas muy interesantes sobre esta novela. También pudimos tenerla con nosotros en la fiesta grande de Sant Jordi de hace un par de años. 

“Yo no decidí soñarte” tiene como protagonistas a dos mujeres, Silvia y Lola, la una abogada, la otra profesora de instituto, cada una de ellas con una vida de la que no se encuentran satisfechas por diferentes razones. Ambas tomarán in extremis una decisión que podría cambiar sus vidas para siempre. Pero sus decisiones no solo van a contar con sus propios deseos, sino que el destino, con una intención clara de llevarlas por otros derroteros, intervendrá en él y las cosas se verán alteradas de una forma muy inquietante y misteriosa.

Tras la presentación personal de la autora, se dio comienzo al encuentro de la tarde, y como es habitual, con la pregunta que todos los lectores nos hacemos al dar por finalizada una lectura, cuál es la motivación que lleva a un autor ha escribir una determinada historia y no  otra.

Eva Cornudella nos comentó que la idea partió de esa necesidad que en un momento determinado nos sucede a todos cuando estamos saturados en nuestras vida cotidiana, estaríamos dispuestos a dejarlo todo, aparcando momentáneamente nuestras vidas, alejándonos en soledad, en espera de que las cosas mejoren. Lógicamente es una decisión muy difícil de tomar y mucho más de llevar a cabo, pero un deseo legítimo que la mayoría hemos sentido en alguna momento u otro de nuestra vida. De aquí nacieron sus protagonistas, Silvia y Lola, dos mujeres con una necesidad visceral de aparcar sus problemas en espera de poder darles la salida más apropiada. Pero la historia tenía que ir más allá de la decisión de dos mujeres y tomar cuerpo.

La autora nos explicó que a la hora de acometer la escritura de una historia hay dos maneras de afrontarla. Una es hacerlo de forma intuitiva, dejando que las ideas afloren, dejándose fluir e ir desgranando la historia que va surgiendo libremente. La otra se realiza de una forma más estructurada, dedicando un tiempo a la confección del guión y sus personajes, y recopilando la documentación necesaria. Tras la publicación de su anterior novela, cuya inspiración nació de los múltiples casos que su profesión le ponía al alcance, y escrita de forma intuitiva, quiso conocer otros enfoques diferentes a la hora de afrontar una narración. Para ello estuvo asistiendo a las clases de escritura literaria del Ateneo Barcelonés, que le parecieron muy interesantes y de los que aprendió mucho. Pero de nuevo en esta ocasión, y a pesar de lo aprendido, también optó por guiarse por su intuición y dejar en libertad a sus protagonistas para que fueran las que crecieran y dieran forma a su novela, con un esbozo previo pero sin tener demasiado delimitado el camino a recorrer.

Son muchas las situaciones que los autores viven cotidianamente y de las que se alimentan a la hora de dar forma a sus historias, en este caso en concreto a Eva Cornudella, que en esta novela ha aunado dos de sus grandes pasiones, la abogacía y el psicoanálisis, nos comentaba que no le han faltado situaciones cotidianas y experiencias personales de las que poder nutrirse. De nuevo algunos de sus personajes, Silvia y Javier, ejercen su misma profesión, la abogacía. Además convive diariamente con dos adolescentes, así que su propia experiencia como madre también se ha visto reflejada en la creación de otros de sus personajes, Dani y Marina.

Otra de las características que hacen, que tanto sus personajes como el escenario que estos recorren en su novela sean tan creíbles, es que no tan solo forman parte de su mente imaginativa, sino que se compaginan de forma excelente con sus propias vivencias. Eva Cornudella nos confirmó que los lugares que sus personajes recorren por Málaga, son los que ella ha recorrido con mucha frecuencia, así que los describe de forma tan vivencial que sin lugar a dudas es algo que se trasmite al lector, tal y como confirmaron algunos asistentes. 

La autora también nos explicó que debido a su profesión ha de viajar asiduamente, y en muchas ocasiones en tren, y que en estos viajes ha tenido ocasión de vivir muchas experiencias, todo un regalo, por otro lado, para cualquier escritor, porque son muchas las personas con las que puede interactuar y que aportan material muy interesante para sus historias. En estos viajes un poco largos hay personas, que de una forma desinhibida, comparten experiencias personales, tal vez, y precisamente, porque la persona que tiene al lado es un auténtico desconocido que no va a valorar o juzgar nada porque después va a ser casi imposible volver a coincidir, esta posibilidad aporta el anonimato necesario para poder abrirse emocionalmente. Pues precisamente, la situación que vive Lola en el tren, donde vuelca sus sentimientos e inquietudes y las emociones que está experimentando a Paco, un desconocido, nació a raíz de uno de estos encuentros que ella misma vivió con un compañero de viaje ocasional que en unas pocas horas puso al descubierto muchas de sus interioridades más personales. De este encuentro extrajo la inspiración que más tarde recreó en su novela. 

Otra de las cosas que comentó Eva Cornudella en relación al viaje en tren que emprenden sus protagonistas, es que éste también formaba parte de un simbolismo que quería que estuviera presente en su novela. El viaje que muchas veces emprendemos mental y emocionalmente para introducir cambios en nuestras vidas. 

Eva Cornudella nos habló sobre sus personajes, Silvia y Lola. Dos mujeres con profesiones y situaciones vivenciales diferentes, a las que el destino unirá precisamente en un viaje de tren. Nos explicó cómo eran emocionalmente cada una de ellas y la evolución que realizan a lo largo del relato, sobre todo Silvia, una mujer muy insegura en plena crisis de los cuarenta, inmersa en un matrimonio en el que falta la comunicación y donde se ha dejado llevar por la personalidad más fuerte de su marido, pero que conseguirá crecerse gracias a la experiencia tan inquietante y misteriosa de la que va a ser protagonista. Sobre Lola nos comentó que es un personaje con más seguridad, capaz de afrontar los problemas e intentar darles solución. Algo que cuando la acción de la novela se precipite veremos con más claridad.

También nos habló de los personajes masculinos, Javier, el marido de Silvia; Paco, el desconocido del tren; Mario, el psicoanalista; así como de Dani y Marina, los hijos de Silvia y Javier.

Sobre Javier nos comentó que también es un personaje que tiene una transformación a lo largo del relato. Abogado de profesión, acostumbrado a litigar y a ganar, que siempre se ha impuesto sobre Silvia, tanto en su hogar como en el despacho que comparten, que poco o nada se ha dedicado al cuidado de sus hijos, dejando que esa responsabilidad recaiga sobre los hombros de Silvia. Pero cuando la novela da el giro inesperado y Silvia se convierte en el eje de la historia, Javier se verá obligado a modificar comportamientos sino quiere perder, algo a lo que no está acostumbrado, y acabará por asemejarse al hombre que ha copado los sueños de Silvia. 

También dio lugar para comentar la idealización que en ocasiones hacemos de las personas. Silvia, inmersa en su sueño conocerá al ideal de hombre con el que le gustaría compartir la vida, pero más tarde y ya con los pies en el suelo, tendrá que valorar la realidad de esa idealización y tomar las decisiones pertinentes para dar o no un nuevo rumbo a su vida.

Por otro lado, Lola también vive alimentándose del recuerdo de un marido fallecido, recuerdo que la ha abocado a los brazos de un joven físicamente muy parecido a éste, y de un matrimonio ideal, pero cuando la historia va escarbando en su pasado vamos descubriendo que ni el marido ni el matrimonio eran tan ideales, ya que con frecuencia Lola necesitaba de experimentar nuevas sensaciones con otras parejas ocasionales.   

La novela tiene dos partes muy diferenciadas. La primera es la que sitúa a los personajes, y la que en apariencia aporta la normalidad narrativa, algo que dará un giro inesperado cuando la historia salte por los aires, y nunca mejor dicho, porque es el momento en el que Silvia es empujada al vacío desde un puente. Aquí hay un punto de inflexión, la novela toma un sesgo muy diferente, y muchas de las cosas que se han leído anteriormente ya no son lo que parecían, porque van a entrar a formar parte de un sueño que se solapará con los propios recuerdos de la protagonista, que también se verán introducidos en esa parte onírica.

Eva Cornudella nos comentó que el encaje de esa dos partes tan diferenciadas tuvieron su complicación, ya que en la primera parte tenía que ir dejando situaciones que más tarde el lector pudiera recuperar para dar sentido a lo que estaba sucediendo en la segunda parte de la historia. Situaciones vividas por los personajes, que en su momento el lector, con toda normalidad narrativa, pasa por alto en la historia, pero que más tarde ha de recuperar mentalmente y que serán claves para comprender lo que realmente ha sucedido.

Otra de las dificultades que se encontró, y que no sabía cómo enfocar, era la forma en la que sus dos protagonistas van a cruzar sus caminos en el tren en el que están viajando ajenas la una a la otra. La solución se la dieron los teléfonos móviles, se le ocurrió que en un momento dado los intercambiaran sin darse cuenta. De esta manera pudo introducir a la una en la vida de la otra y viceversa, y que las coincidencias pudieran irse desgranando.  

Al preguntarle por el psiquiatra Brian Weiss, muy conocido por sus trabajos sobre hipnosis y vidas anteriores y autor de numerosos libros sobre el tema, que aparece en un momento determinado de su libro, Eva Cornudella nos comentó que la experiencia que le otorga a Silvia en la novela, realmente es la que ella misma vivió hace unos años. Como ya había quedado patente al comienzo del encuentro Eva Cornudella es una gran apasionada del psicoanálisis, habiendo realizado algunos cursos sobre esta técnica.

Brian Weiss estuvo en Barcelona hace unos años dando conferencias y haciendo demostraciones de la hipnosis regresiva, y ella asistió a esas jornadas sorprendentes, de las que guarda una experiencia muy positiva.

Como ya nos había comentado al principio, esta novela la escribió por el sistema intuitivo, y como no, en un momento dado de su elaboración esta experiencia vivida años atrás regresó a su memoria, y no tuvo dudas en incluirla en el relato para dar consistencia a la situación que su protagonista está viviendo. Sí que es verdad, nos confesó ella misma, que en un principio solo hacía referencia de pasada a esta experiencia propia porque no quería que su novela se confundiera con un relato esotérico, pero una de sus lectoras previas a la publicación del libro, la animó a que profundizara más sobre este tema porque era muy interesante, y la verdad es que las lectoras que estábamos presentes en el encuentro pudimos confirmar.

En este punto salió a relucir el personaje de Mario, el doctor que va a atender a Silvia en el hospital. Una persona con una mente muy científica al que le cuesta abrirse a otras realidades, aún a sabiendas que la mente humana es mucho más compleja y desconocida de lo que hasta ahora se ha descubierto sobre ella. Eso también abrió un pequeño debate sobre las personas que están en coma o en sedación profunda, hasta qué punto son conscientes del mundo que les rodea, de lo que se habla o de si son capaces de sentir el contacto físico con otras personas, mientras permanecen con sus capacidades sensoriales muy reducidas. También sobre el cerrazón que a veces se produce dentro de la comunidad científica, como le sucede a Mario, que niegan cualquier cosa que se escape de las normas y protocolos estipulados.

Eva Cornudella nos comentó que en su novela Silvia y Paco, que permanecen en la misma habitación, ambos profundamente sedados, son capaces de interactuar mentalmente y vivir un mismo sueño, fue una licencia literaria que ella se permitió, ya que no se había basado en nada científico para describir esa experiencia extrasensorial.

Más tarde, Lucía Etxebarría, que había leído el libro antes de su publicación, como habitualmente han hecho otras personas de su confianza para darle su opinión, le hizo llegar unos artículos que habían sido publicados donde se explicaban científicamente estas experiencias y que ella sin saberlo había descrito en su novela.

¿Casualidad o intuición?.

También se comentó la impotencia que siente Silvia cuando nadie da crédito a la experiencia que ha vivido mientras ha estado sedada en el hospital. Algo que más tarde le hará enfadarse muchísimo, cuando ya está a punto de autoconvencerse de que todo han sido imaginaciones suyas, y descubre que todo el mundo a su alrededor sabía lo que había pasado y se lo habían ocultado pensando que era una forma de protegerla, si permitir que tomara ella misma sus propias decisiones.

Llegando ya casi al final del encuentro se dio paso como siempre a las preguntas de las personas asistentes que quisieran compartir con la autora alguna cosa interesante sobre la novela. Algunas de ellas comentaron que les había impactado el momento en el que la historia da el giro inesperado del que ya se había hablado. No acababan de entender porque Mario empujaba a Silvia por el puente, a partir de aquí, la novela se les había hecho adictiva. Y tal y como había comentado la autora, ataban cabos con situaciones anteriores, y se daban cuenta de la realidad, o la anormalidad, que había conformado la primera parte. También comentaron los momentos puntuales en esa primera parte que les habían hecho sospechar que algo anormal estaba sucediendo, como por ejemplo los sueños recurrentes que tiene Silvia, esa necesidad imperiosa de dormir que siente hacia el final del viaje o ese descenso hacia el vacío inacabable. 

Una de las preguntas obligadas, y que acostumbra a poner el broche final a estos encuentros con los autores que nos visitan, es la de los proyectos literarios que tienen en perspectiva. Eva Cornudella nos comentó que ciertamente tiene otra novela en marcha. Ambientada en la época actual, con cuatro personajes principales en los que recaerá el peso de la historia. En este caso está probando el sistema estructurado en forma de escaleta, algo que le está costando mucho, porque las ideas se le agolpan y está deseando ponerse a escribir, de momento se conforma con tomar notas de todas esas ideas para evitar que se queden en el olvido y poder recuperarlas cuando sea necesario. Pero reconoce que esta primera parte de escritura, aunque sea menos creativa, tendrá sus ventajas y le facilitará mucho la escritura posterior. Además en esta novela ha necesitado la orientación de personas especializadas y expertas en sus profesiones, algo que está encontrando apasionante. Nos ofreció unas breves pinceladas de lo que va a consistir la historia y ya nos dejó con muchas ganas de poder tener la novela en nuestras manos. Por supuesto que quedó emplazada a volver a visitarnos en cuanto este nuevo libro esté disponible en las librerías.  

Y como siempre, una vez concluido el intercambio de toda esta información tan interesante y enriquecedora, pasamos a nuestra clásica foto de familia para el recuerdo y la firma de libros por parte de la autora.

Desde aquí, ya solo nos queda dar las gracias a Eva Cornudella de parte de todos los asistentes al encuentro y del equipo profesional de la librería Santos Ochoa, por haber compartido con todos nosotros parte de su preciado tiempo. Esperamos tenerla de nuevo en la librería cuando su próxima novela vea la luz editorial y así poder disfrutar de otro encuentro tan interesante como el que hemos vivido esta tarde.

¡¡Hasta pronto Eva Cornudella!!