Suscríbete a nuestra Newsletter para estar siempre al día de nuestras actividades culturales.

Sí autorizo a inscribirme a la Newsletter.

Razón Social: Santos Ochoa – Flamma Tea, S.L.

C.I.F.: B64790934.

Dirección: Passeig Fabra i Puig, 165, Local, 08016 - Barcelona.

Correo Electrónico: bcn-fabraipuig@santosochoa.es.

En nombre de Santos Ochoa – Flamma Tea, S.L., le informamos que los Datos de Carácter Personal recogidos, serán incorporados a un Fichero bajo nuestra responsabilidad, con la finalidad de mantenerle informado sobre las novedades de los productos y servicios que ofrecemos. Los datos proporcionados se conservarán mientras se mantenga la relación comercial o durante los años necesarios para cumplir con las obligaciones legales. Los datos no se cederán a terceros salvo en los casos en que exista una obligación legal.

Usted tiene derecho a obtener confirmación sobre si Santos Ochoa – Flamma Tea, S.L. está tratando sus datos personales, por tanto tiene derecho a acceder a sus datos personales, rectificar los datos inexactos o solicitar su supresión cuando los datos ya no sean necesarios.

Asimismo solicitamos su autorización para ofrecerle productos y servicios relacionados con el servicio prestado.

Santos Ochoa Barcelona

Passeig Fabra i Puig, 165

08016 Barcelona, España

bcn-fabraipuig@santosochoa.es

Telf. 933527187

 

© 2018 Santos Ochoa Barcelona

Eva María Cornudella

 

Jordi Sierra i Fabra es un escritor y comentarista musical español que nació el 26 de julio de 1947 en Barcelona.

 

Eva Cornudella (Barcelona, 1967) es abogada y mediadora, y ejerce en Barcelona desde 1993. Aunque está especializada en derecho de familia, ha llevado casos de todo tipo. Su trabajo le obliga a mantener contacto diario con los rincones más oscuros de la mente humana y a escuchar confidencias y secretos que muchos de sus clientes mantienen ocultos.


Por esta razón, Eva Cornudella ha reflexionadoen esta su primera novela sobre los secretos y las mentiras de las familias, un tema que conoce de primera mano.
Eva ha escrito y publicado relatos cortos y microrrelatos, por los que ha obtenido diversos premios y reconocimientos.


También ha sido coautora de publicaciones jurídicas, como el libro “Estudio de la jurisprudencia desde la perspectiva de Género” (Congreso estatal de Mujeres Abogadas 2002), y ha colaborado como abogada y mediadora en el libro “Tu corazón no está bien de la cabeza”, de Lucia Etxebarria.

Sobre la presentación

 

No hay mejor forma de reencontarnos de nuevo en las actividades culturales de la librería Santos Ochoa tras las vacaciones navideñas, que hacerlo dentro de nuestro enriquecedor espacio “Presentaciones de autor”. Así, que este jueves, tras ese merecido descanso, hemos contado con la presencia de Eva Cornudella que ha estado con todos nosotros para compartir cosas interesantes sobre su libro “Las mentiras precisas”

Eva Cornudella es abogada y mediadora familiar y ejerce en Barcelona desde hacer ya unos cuantos años. Como muy bien dice ella misma en la solapa de su libro, que aunque está especializada en derecho de familia, ha llevado casos de todo tipo, y eso le ha facilitado el contacto diario con los rincones más oscuros de la mente humana, y ha sido depositaria de los secretos y confidencias que muchos de sus clientes mantienen ocultos.

“Las mentiras precisas” es su primera novela, aunque ha escrito y publicado relatos cortos y microrelatos, por los que ha obtenido diversos premios y reconocimientos. También es coautora de publicaciones jurídicas como “Estudio de la jurisprudencia desde la perspectiva de género” que se presentó en el Congreso Estatal de Mujeres Abogadas 2002”, y ha colaborado como abogada y mediadora en el libro “Tu corazón no está bien de la cabeza” de Lucía Etxebarría. Precisamente la escritora que ha escrito el prólogo de “Las mentiras precisas”.

“Las mentiras precisas” es una obra coral donde sus diferentes protagonistas, la mayoría mujeres de una misma familia pertenecientes a dos generaciones diferentes, mostrarán al lector como las verdades disfrazadas o por omisión, las mentiras adornadas o las piadosas, las grandes o las pequeñas, las palabras no dichas o las no escuchadas, van a ir tejiendo una espesa tela de araña

que acabará, no tan solo por atrapar a la víctima destinataria de esas mentiras, sino al propio

ejecutor de ellas. Nos habla de las mentiras que se precisan para crear una realidad paralela o

para disfrazar las verdades incomodas que no queremos que salgan a la luz, bien sea para autoprotegernos, para proteger a las personas que queremos o no dar una mala imagen de nuestra propia persona o familia. Una novela donde todos, de una forma u otra, van a mentir a sabiendas

de que lo están haciendo, muchas veces autoengañándose a ellos mismos. Porque no solo va

de las mentiras que les decimos a los demás, que a veces no son las más importantes porque

esas personas tal vez no lleguen a enterarse nunca de ellas, sino de las que nos decimos a

nosotros mismos para sentirnos mejor.

Como siempre, una de las primeras preguntas que les hacemos a los autores que nos visitan, es de dónde nace la inspiración para escribir la novela o que motivos fueron los causantes de que se decidiera a plasmar unas ideas nacidas de su imaginación sobre el papel. Eva Cornudella nos

explicó que el escribir es algo que le encanta y que, como anteriormente ya habíamos expuesto, debido a su trabajo de abogada es conocedora de los entresijos que en ocasiones llevan a las personas a adoptar determinadas actitudes o decisiones, estas dos cosas aunadas fueron el principal detonante de que se planteara escribir una novela, ya que contaba con material excepcional para poder hacerlo.

Paralelamente, también nos confiesa que le hubiera encantado estudiar psicología porque todo lo que tiene que ver con las relaciones humanas siempre le ha despertado mucho interés. Como abogada, y para poder ayudar más en profundidad a sus clientes, le gusta ahondar en las situaciones que los han llevado al momento actual en el que necesitan asesoramiento legal, y la mayoría de las veces las personas que acuden a ella se abren emocionalmente y le cuentan historias de lo más increíbles, que casi siempre tienen que ver con relaciones problemáticas en las que juegan un papel importante los secretos o las cosas no dichas en su momento. Indudablemente que el secreto profesional le impide llevar estos casos a una exposición abierta, pero sí que contienen un material extrapolable maravilloso para crear historias de ficción. Ese fue el punto de partida que le llevó a escribir esta novela en concreto.

Eva Cornudella también nos explicó que su escritura, por diferentes causas, le llevó varios años y no fue una escritura seguida, sino que hubieron períodos algo prolongados donde tuvo que dejarla un poco aparcada. Al volver a reemprender la escritura, como es natural, ella ya había evolucionado como persona y como escritora e indudablemente su forma de ver la vida y las situaciones no era la misma de cuando comenzó a escribirla. Al hacer una lectura previa antes de retomar la escritura se dio cuenta de que, como escritora, no era imparcial con las situaciones que se desarrollaban en su novela, que tomaba partido por las decisiones que adoptaban sus personajes, cuando lo que realmente quería era dejarlos libres para que fueran ellos mismos, sin juzgarlos o condenarlos, sino teniendo una visión más amplia. Y eso la obligó a reescribir buena parte de lo que ya tenía.

Otra de las cosas interesantes que le sucedieron en esta etapa de escritura fue el crecimiento de sus personajes. En primer lugar quería centrar el protagonismo en Sara y Manuela, personajes que en su novela mantienen una relación muy estrecha, no solo porque son primas que se han criado prácticamente juntas desde que eran pequeñas, sino porque son intimas amigas y socias en el mismo bufete de abogados. Pero para dar sentido a las situaciones que iban a vivir tenía que remontarse a la generación anterior. En principio tan solo quería dar una pincelada de los hechos del pasado sin profundizar demasiado, pero la realidad se impuso y uno de los personajes, concretamente el de Gabriella, acabó adquiriendo una importancia muy relevante, lo que la obligó a tener que ahondar y desarrollar más el pasado y con ello a sus protagonistas. De esta manera la narración de la novela acabó adquiriendo un camino inesperado que se escapaba de su control y que en un principio no había previsto.

Aquí Eva Cornudella nos aclaró el por qué del principio un tanto desconcertante de la novela, tal y como ya le había comentado algún lector. Algo que corroboraron algunas de las personas presentes, que confesaron que les había costado un poquito entrar en su lectura, ya que sus capítulos cortos con continuos cambios de personaje, escenario y época, no facilitan el poder introducirse con facilidad en el flujo narrativo, incluso una asistente comentó que tuvo que hacerse un croquis de personajes para poder situarse en la acción. La autora nos explicó que era necesario ese enfoque del principio para poder comprender las acciones posteriores, el dar unas ligeras pinceladas de sus personajes principales y situaciones claves que más tarde se iban a desarrollar con más profundidad. También la intencionalidad de esos capítulos, poco aclaratorios y algo enigmáticos, estaban ideados precisamente para ayudar a crear un aire de misterio capaz de atrapar al lector en la lectura. Y ciertamente es así, como reconocieron las personas que habían leído su novela, que comentaron que esos primeros capítulos crean expectativas en el lector, porque intuyes que las situaciones que han quedado entre líneas, más tarde se va a desarrollar en profundidad. Además, de que una vez conocidos los personajes y situados en el contexto de la trama, la lectura fluye con rapidez y se convierte en adictiva.

Otra de las cosas que se comentaron fue el título de la novela, un titulo que ella tuvo muy claro desde el principio, ya que consideró que era el más adecuado para lo que se iba a encontrar el lector en el interior del libro, pero que sin embargo reconocía que para algunas personas había resultado muy duro e impactante. En todo caso, las asistentes al encuentro que habían leído con anterioridad el libro, estuvieron de acuerdo con la autora, ya que coincidían en que el titulo sintetizaba muy acertadamente el contenido de la novela.

En este punto se comentaron las relaciones de pareja, ya que en el libro son varias las parejas que ponen sobre la palestra los problemas de comunicación que pueden llevar a crear mentiras o falsas verdades a su alrededor y que acabaran, no afectándolos solo a ellos mismos, sino a las personas de su alrededor. La falta de comunicación donde no se saben expresar con claridad las necesidades emocionales, lo que cada uno espera del otro y lo que realmente necesitan de esa relación. El amor que no es capaz de demostrarse, dejando huérfana a la otra persona de sentimientos, vacía, con muchas necesidades emocionales. El pensar que con amar con locura ya es suficiente y no saber traducir ese amor con gestos de cariño, abrazos o palabras tiernas. O cuando se acaba siendo el compañero ausente, el estar físicamente pero no conscientemente. Esto último es lo que van a vivir en sus propias carnes dos de sus protagonistas, Raúl y Sara. Raúl solo comprenderá a Sara cuando ella actúe de la misma forma que lo ha estado haciendo él a lo largo de su relación, y no hay mejor comprensión de una situación que cuando uno la experimenta en su propia persona.

A lo largo del encuentro se analizaron algunos de los personajes de la novela, y algo en lo que se estuvo de acuerdo es en que todos estaban muy bien definidos y desarrollados, cada cual con su propia carga emocional y psicológica. Algunos personajes capaces de crear claras ambivalencias o rechazo al lector en contraposición de otros que se hacen muy cercanos. De igual forma se coincidió en reconocer que la estructura argumental de la novela está excelentemente construida.

Unos de estos personajes que crean ambivalencias son Sara y Álvaro, o más bien su relación enfermiza o problemática. El deseo que todo lo colapsa pero al que ninguno de los dos se atreve a dar salida por miedo a perder lo que tienen, el autocontrol y el amor propio. Algo que luego se entenderá cuando se descubre la verdad sobre Álvaro. Esta situación dentro del libro parece muy novelera y rebuscada, pero a veces la realidad supera la ficción. Aquí se abrió un pequeño debate sobre las personas que algunas de los participantes en el encuentro habían conocido y que habían vivido una situación parecida. Personas adultas cegadas de esa pasión que no le dejaba ver lo más elemental, a las que les cuesta años desprenderse de ese enganche adictivo que le proporcionaba más disgustos que alegrías. Confundir el amor con la pasión o la obsesión, algo de lo que no se puede prescindir como si se tratara de una droga.

Aquí la autora nos confesó que concretamente el personaje de Álvaro se hizo para ella tan insoportable que era incapaz de seguir escribiendo nada más sobre él y del que intentó deshacerse por las buenas sin darle demasiados argumentos, algo que después de ser meditado juntamente con Lucía Echevarría, que fue la persona que la guió en algunos aspectos de su proceso de escritura, llegaron a la conclusión de que no podían despedirlo a la brava, así como así, sino que como personaje que da fuerza a Sara, merecía una salida más elaborada. Al final dio con la clave más acertada de “eliminarlo” ayudando a que la situación creada fuera satisfactoria tanto para ella misma, como para Sara y el propio lector.

A Eva Cornudella se le comentó en otro momento del encuentro que la novela da la impresión de que sea mayoritariamente de protagonismo femenino, incluso en los papeles secundarios, aunque sí que era verdad que los papeles masculinos tenían una consistencia importante, en tanto y cuando adjudicaban más peso específico al elenco femenino. Algo en lo que la autora estuvo de acuerdo, ya que su intención desde el principio fue el crear una novela mayoritariamente femenina, donde poder desarrollar mejor sus emociones metiéndose en el interior de sus protagonistas.

Esto dio pie para hablar sobre el papel de la mujer en la sociedad actual, concretamente a raíz de dos personajes, las hermanas Paula y Sofía, las dos caras de una misma moneda. Paula creando una familia desde muy joven sin haber acabado siquiera los estudios, algo que nadie comprendió en su momento, y por otro lado Sofía, con una carrera que le ha ocupado media vida y queriendo formar una familia pero sin tener tiempo para poder hacerlo. Difícil encontrar el equilibrio, porque siempre habrá algo que se nos quedó pendiente por hacer en el camino. Además del papel que socialmente siempre se le ha adjudicado a la mujer con el cuidado de la casa y de los hijos, y que con la incorporación de la mujer al mundo laboral el trabajo se le ha multiplicado, porque aunque los hombres, poco a poco van asumiendo y compartiendo estas tareas con sus compañeras, el mayor peso de responsabilidad dentro de la familia sigue recayendo en la mujer. Aunque también se reconoció que, en muchas ocasiones, es la propia mujer la que propicia que esta situación se siga perpetuando a lo largo del tiempo al pensar que las tareas del hogar o el cuidado de los hijos lo saben hacer mejor que sus compañeros.

También se comentaron, a raíz de los encuentros mensuales en la novela de Sofía, Sara, Paula y Manuela, la necesidad que tenemos las mujeres de reunirnos y compartir nuestros problemas, ansiedades, preocupaciones, ilusiones o cualquier situación que nos preocupa o nos emociona, ese aceptarse sin preguntas o exponer sin el miedo ante la crítica que podamos recibir, porque necesitamos sentirnos arropadas y comprendidas.

También se pusieron de relieve momentos de su novela donde los recuerdos nostálgicos conectaban directamente con el lector, anécdotas o situaciones que muchos hemos vivido o

en los que en ocasiones hemos reflexionado. El aeropuerto del Prat, lugar de visita dominguera

para muchos de los barceloneses de la época que iban a ver aterrizar o despegar a los aviones,

cosa imposible en la actualidad donde los aeropuertos son lugares más despersonalizados.

La prohibición eclesiástica de que las niñas fueran de largo en la Comunión y las “trampas”

ingeniosas que se crearon ante esta prohibición. Las vivencias, en ocasiones incongruentes, alrededor de los Tanatorios, o el negocio creado alrededor del tema de la muerte. Así como el capítulo donde se pone de relieve los embarazos no deseados en personas pudientes y las adopciones revestidas de legalidad.

Aquí se abrió un pequeño debate entre los niños adoptados ilegalmente y que no llegan a saber su procedencia real, las situaciones complicadas que se pueden crear en el futuro donde hermanos sin saberlo pueden llegar a enamorarse y llegar a formar una familia. Algo que puede llegar a ocurrir con los niños nacidos por inseminaciones artificiales de donantes desconocidos. Sobre este tema, tal y como se comenta en la novela, también se debatió sobre el incesto, algo que culturalmente nos parece tan horrible, pero que en según qué culturas o tiempos anteriores a los nuestros era algo totalmente normal. Quién fue el que determinó que las relaciones entre hermanos era condenable o no, algo, por otro lado, que no tiene nada que ver con los problemas genéticos que estas relaciones puedan comportar, como se descubrió en su momento.

Llegando al final del encuentro también se comentaron las relaciones matrimoniales donde ambos cónyuges son consentidores en las relaciones extramatrimoniales. El engaño y la mentira, secretos

a voces, pero controlando dentro de lo socialmente correcto y aceptable, cuando estas afectan

tan solo a la sexualidad, pero otra cosa es cuando el amor entra en juego, y aquel acuerdo matrimonial de conveniencia se ve afectado, y el abandonado se vive como un menosprecio

hacia la propia persona. Aquí se analizó un poco la relación de dos personajes claves en este

sentido Alexander y Anna.

Una vez concluido el debate sobre este libro tan interesante, y como siempre ocurre en estos encuentros, preguntamos a la autora por sus próximos proyectos. Nos adelantó como primicia, que su próximo libro ya está finalizado y en manos de una de las agencias literarias más importantes del país, en espera de saber cuál va a ser el siguiente paso a dar, que esperamos que sea muy positivo, no solo para la propia autora, sino para sus futuros lectores que estamos deseando continuar disfrutando de su excelente forma de narrar.

También nos comentó que su tercera novela ya está en marcha, de momento en proceso de escritura, pero que está muy ilusionada, no tan solo por este proyecto de futuro, sino por el momento que está viviendo en la actualidad donde está disfrutando haciendo aquello que siempre había querido, escribir, combinándolo con otros proyectos personales. Un buen comienzo de año para Eva Cornudella.

Y como siempre, una vez concluido el intercambio de toda esta información tan interesante y enriquecedora, pasamos a nuestra clásica foto de familia para el recuerdo y la firma de libros por parte de la autora.

Desde aquí, ya solo nos queda dar las gracias a Eva Cornudella de parte de todos los asistentes al encuentro y del equipo profesional de la librería Santos Ochoa, por haber compartido con todos nosotros parte de su preciado tiempo. Esperamos tenerla de nuevo en la librería cuando sus próximas novelas vean la luz editorial y así poder disfrutar de otros encuentros tan interesantes como el que hemos vivido esta tarde.

¡¡Hasta pronto Eva Cornudella!!

Gracias a todos,

Montse.