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CLUB DE LECTURA

La sonámbula
de Miquel Molina

Como cada último jueves de mes, en el Club de Lectura hemos tenido nuestro habitual encuentro mensual para debatir el libro “La sonámbula” de Miquel Molina.

“Marta, la enigmática y maravillosa narradora de esta historia, es una exbailarina reciclada a profesora de baile a la que una lesión inesperada retiró quizás demasiado pronto de los escenarios. Desde entonces vive sumida en una espiral de pensamientos que la tienen encerrada en casa, leyendo y viendo películas antiguas, hasta que un buen día sale en ayuda de su vecina, una mujer mayor que acaba de sufrir un ictus. Cuando la curiosidad por la vida ajena lleva a Marta a adentrarse en casa de su vecina, entrevé la cabellera de una mujer rubia, inerte, que alguien ha querido esconder bajo las sábanas de la cama de una habitación cerrada. Marta, asustada, cierra y se va. Pero en los siguientes días, cuando Fidel, el hijo de la vecina, limpia el piso para ponerlo en alquiler, Marta, que ha decidido ayudarlo en las gestiones, no vuelve a saber nada de la mujer rubia.

¿Quién es esta misteriosa mujer? ¿Qué relación tiene con esa familia? En lo que será una espiral hitchcockiana de secretos, interiores y obsesiones, finalmente las dos se encontrarán cara a cara. Lo que sucederá a partir de aquí sorprenderá incluso al lector más audaz”.

Como sucede muchas veces en estos encuentros, y contando con que cada una de las participantes tiene unos gustos literarios diferenciados, el libro no ha gustado a todas las tertulianas por igual. Lo que algunas han considerado una lectura distraída y atrapadora, a otras les ha costado encontrar el punto de disfrute en la lectura, en la que tan solo algunas pequeñas situaciones han considerado interesantes. Sin embargo, y como que ya hemos comprobado en otras ocasiones parecidas, esta situación acaba creando un espacio de debate muy enriquecedor al intercambiar puntos de vista muy diferenciados. Pero si de una cosa todas las asistentes han estado de acuerdo ha sido en definirla como una novela diferente y original.

Alguna de las tertulianas coincidieron en que el libro dejaba demasiadas cuestiones abiertas y no muy claras, como si el autor hubiera querido tocar muchos temas a la vez que consideraba interesantes pero sin encontrar la manera de enlazarlos todos adecuadamente. Incluso el final queda demasiado en el aire. Sobre esta cuestión se comentó que bien podría ser que el escritor siguiera la línea de otros autores que optan expresamente por dejar los finales abiertos para que sea el lector el que lo adapte a su propia imaginación. De todas formas alguna de las asistentes también hicieron la observación, de que en el caso del este libro, tampoco era nada fuera de lo normal, ya que siguiendo un poco la dinámica de toda la narración, tanto podía ser un fleco más por rematar o bien el escritor intentaba dejar constancia de la personalidad de la protagonista que no acaba de definirse con claridad por no encontrar su lugar en el mundo. 

Algo que también pusieron de relieve las opiniones encontradas de las asistentes fue al intentar definir si lo que mueve a algunos de los personajes a la hora de tomar determinadas decisiones, éstas están basaban en el sentimiento de soledad en el que viven inmersos o más bien se tendrían que catalogar de perversiones sexuales.

Y dentro de este debate tan interesante se hizo un apartado para hablar sobre el mercado emergente de muñecas de apariencia humana. Dónde se sitúa la línea que separa lo socialmente correcto de la perversión. Ya que estas muñecas podrían eliminar, en la medida de lo posible, el denigrante negocio de la prostitución, donde las mujeres son explotadas y esclavizadas sexualmente (en la actualidad ya existen algunos locales donde se ofrecen este tipo de relaciones sexuales), a la vez que podría paliar situaciones de soledad en personas que han perdido a un ser querido y no logran reponerse de esa pérdida o ancianos que viven solos, tal y como se apunta en la historia del libro. Y hasta qué punto el crearlas a imagen y semejanza de personas reales puede ser un acto delictivo o denigrante. Aunque sin ninguna duda

todas las presentes estuvieron de acuerdo en que

 

 

 

 

 

 

 

A donde tú vayas, iré, Victoria Dana

Siria, 1912. Latife, una hermosa niña de ocho años, vive con sus padres en la bella ciudad de Damasco. A pesar de pertenecer a la -aún- opulenta comunidad judía, su familia se ve condenada a la miseria y al ostracismo debido a que su madre jamás pudo concebir un hijo varón. Tras la repentina muerte de su madre y el abandono de su padre, la suerte le depara ser acogida en la casa de un rico benefactor, donde encuentra la tranquilidad y, tras convertirse en mujer, también el amor.

La guerra, producto del desmoronamiento del Imperio Otomano, pone fin a la libertad y a la paz de los sirios, arrasando a su paso con la mítica ciudad de Damasco. La última oportunidad de Latife para reencontrar la felicidad depende de un gran viaje a un destino muy lejano: México será la Tierra Prometida no sólo para Latife y su familia, sino para varios habitantes del Sham, quienes tendrán que reajustar su vida a nuevas y extrañas tradiciones, a pesar del dolor y la incertidumbre que esto conlleva.

La vida escondida entre libros, Stephanie Butland

Loveday Cardew prefiere los libros antes que las personas. Si te acercas a ella lo suficiente, podrás ver que lleva tatuadas las frases iniciales de las novelas que más le gustan. Sin embargo, hay secretos de su pasado que jamás te revelará. Quince años atrás, Loveday perdió todo lo que tenía y amaba en una fatídica noche. Aquel horrible acontecimiento la llevó a convertir la librería en la que trabaja en su único refugio, pero todo está a punto de cambiar: alguien que conoce su pasado está tratando de enviarle un mensaje, y no hay nada que ella pueda hacer para evitarlo.

El color de la luz, Marta Quintín

Blanca Luz Miranda es una empresaria de éxito. Su objetivo: amasar una gran fortuna para comprar arte. La adquisición, en una subasta de Nueva York, de uno de los cuadros más inquietantes del pintor Martín Pendragón cumplirá el sueño de esta anciana de ojos enigmáticos. En esa misma sala una periodista observa la escena con interés, está convencida de que tras ese pago millonario se esconde un secreto y hará todo lo posible por descubrirlo. Lo que no sabe es que será Blanca Luz quien decida cómo se escribe su historia.

Una novela intimista construida con maestría, que explora diversos tiempos y lugares (España, la Guerra Civil, el París de los años veinte, Nueva York...) y plantea una historia de amor descarnado, imposible por la propia naturaleza humana, por la inseguridad, por el miedo; por la incapacidad de reconocer que tal vez el error fue no amar.

Una novela llena de matices, veladuras, fricciones, secretos, que nos descubre que toda obra de arte esconde una historia que puede redimirnos.

el personaje de Fidel, y las circunstancias que lo envuelven, estarían más bien dentro del apartado de perversión y delito. 

 

Esto dio paso a que se analizaran más en profundidad las personalidades de los dos personajes principales, Marta y Fidel. Ella como una persona que a pesar de la edad que tiene todavía anda a la búsqueda de su propia identidad (debido en parte a la dicotomía que desde pequeña ha sufrido con los dos nombres con los que se ha mostrado al mundo, Marta y Ginebra, algo que por otro lado ha sabido utilizar en su beneficio cuando le ha interesado, sobre todo en lo referente a la relación con sus parejas) Marta es una mujer que no sabe cómo afrontar el abandono, y para evitar sufrir se boicotea ella misma sus relaciones, por aquello de que antes de que me dejen, dejo yo, me anticipo al dolor  y  tengo el dominio de la situación, algo que también ha extrapolado a otros ámbitos de su vida, como le sucede con el accidente que la imposibilitó para seguir bailando.

Fidel por su parte es una persona a la que le resulta complicado relacionarse con las mujeres, para él es más fácil conseguir una muñeca a la que podrá manejar a su antojo que intentar una relación de igual a igual con otro ser humano. No dudará en montarse esa vida de falsedad a costa de usurpar la identidad de su vecina y en acometer actos delictivos para poder conseguir sus fines. Aunque todo se le complicará, o no tanto, cuando su madre descubra su peculiar obsesión y entra ella misma en esa parte del juego.

Acometiendo esta reflexión sobre la personalidad de Fidel una de las tertulianas apuntó que esto le daba en que pensar sobre algunas parejas donde el hombre puede utilizar a su compañera como si de una muñeca se tratara, es decir, sin apenas interactuar con ella en el ámbito del hogar, donde no se la tiene en cuenta para nada, se la ignora y no se entabla conversación alguna, tan solo existe entre ellos una situación de dominio y poder sin tener en cuenta ni la opinión ni los sentimientos de la mujer.

Otra de las personas presentes apuntó que hubiera sido interesante que se profundizara también en el personaje de la madre de Fidel, de la que apenas sabemos nada en el transcurso de la historia, pero que deja entrever una personalidad muy peculiar también. Una mujer que tanto colecciona libros de astronomía y física cuántica como toda clase de venenos colocados en una vitrina en el comedor de su casa.

Otra de las cuestiones que se abordó fue sobre las redes sociales que aparecen en la historia del libro, un portal creado por el propio fabricante de las muñecas donde los consumidores intercambian opiniones, y donde el lector puede hacerse una idea de las carencias emocionales de las personas asiduas a esta página virtual y hasta qué punto estas personas viven esas relaciones tan anormales con total normalidad.

Fueron muchas las opiniones que se intercambiaron ayer entre las asistentes, y el libro fue desmenuzado concienzudamente, algo que siempre enriquece este tipo de encuentros. Eran tantas las opiniones que se querían compartir que constantemente se tenía que ir reconduciendo el debate, incluso el tiempo destinado a la tertulia se excedió algo más de lo estipulado. 

En el espacio abierto para comentar otros libros de los presentados en encuentros anteriores se habló de dos novelas. “La última pintura de Sara de Vos” de Dominic Smith, un libro que las personas que lo habían escogido como lectura comentaron que lo consideraban muy interesante y que les había gustado mucho, tanto la forma en la que estaba narrado, en tres espacios temporales, como la parte histórica que pone de relieve todo lo referente al papel de las mujeres pintoras en el siglo XVI y de las técnicas pictóricas empleadas. La otra novela que se comentó fue “Los dieciséis árboles del Somme” de Lars Mytting, una lectura que debido a que eran bastantes personas las que la estaban leyendo y que opinaban que les estaba gustando mucho, se acordó hacer un aparte en el próximo encuentro para intercambiar puntos de vista sobre el mismo.

 

 

 

El último regalo, Paulina Hoffmann

Paulina Hoffmann crece en el infierno del Berlín nazi, pero el horror invade del todo su vida cuando el ejército ruso ocupa la ciudad al final de la guerra. En esos días, su madre toma una decisión que marcará para siempre la historia de Paulina: su huida desesperada al Madrid de la posguerra, su apasionada juventud en España, su inesperado matrimonio y, sobre todo, el gran amor hacia sus hijos y su única nieta, Alicia. 

Será Alicia la que, muchos años más tarde y tras la muerte de Paulina, decida viajar sola a Berlín para sumergirse en el pasado de la mujer de la que tanto aprendió y comprender el último secreto de su abuela, una auténtica superviviente que logró decidir su propio destino a pesar de los recuerdos y el silencio.

El hombre que se fue a Marte porque quería estar solo, David M. Barnett

Todos conocemos a alguien como Thomas.

El vecino gruñón que se queja de tu comportamiento incívico en las reuniones de la comunidad de vecinos. El señor que te chista si tiene que esperar un minuto detrás de ti en la cola del supermercado. El compañero que manda un mail con copia a toda la empresa si por error acabas el último rollo de papel higiénico.

Thomas está perfectamente satisfecho yendo siempre por su cuenta, alejándose de los demás y de sus problemas. Pero bajo esa fachada gruñona se esconden una historia y una tristeza que a todos nos resultan dolorosamente familiares. Y está a punto de encontrar una familia que cambiara su manera de ver las cosas.

Un hombre que había dado el mundo por perdido. Una familia que le enseñará a vivir. El hombre que se fue a Marte porque quería estar solo es una historia irresistible y reconfortante sobre amistades improbables y segundas oportunidades. Te hará reír, llorar. Y reconciliarte con todos los cascarrabias que han pasado por tu vida.

El resto de sus vidas, Jean-Paul Didierlaurent

Ambrose es un buen chico, guapo y de buena familia. Sólo tiene un defecto: su trabajo consigue que todos estornuden…o salgan corriendo. Es embalsamador y lo sabe todo sobre cadáveres, sobre su reacción al oxígeno y al tiempo, e intenta mantenerlos en buen estado al menos hasta que pase el velatorio. 

Ambrose conoce a Monelle, una cuidadora de ancianos, como Samuel, judío superviviente de un campo de concentración alemán, a quien se le ha detectado una enfermedad terminal. Por eso, decide marchar a Suiza para que le practiquen la eutanasia, y Ambrose y Monelle deciden acompañarle. 

En ese alocado viaje que los llevará a los tres a recorrer Europa, Ambrose descubrirá que el diagnóstico de Samuel era equivocado y que la muerte del anciano no es, de momento, inminente.

Una vez finalizado el intercambio de opiniones se dio paso a la votación para escoger el libro que se debatirá en el próximo club de lectura, que tendrá lugar el 22 de Marzo. Como podéis comprobar no es el último jueves de mes como es lo habitual, pero es que la última semana de marzo estaremos en plenas vacaciones de Semana Santa y la fecha del encuentro ha tenido que ser modificada.

Los libros propuestos para la votación han sido:

Como ya nos ha sucedido en ocasiones anteriores dos han sido los libros que han quedado en igualdad de votos, “El color de la luz” de Paulina Quintín y “El resto de sus vidas” de Jean-Paul Didierlaurent.  Se deja a elección de las participantes el leer uno de ellos o ambos, en todo caso se debatirán los dos libros en el próximo encuentro.

 

No quisiera despedirme, sin antes dar la bienvenida a cuatros nuevas componentes del Club de Lectura, Marta, Isabel, Remei y Josefina. Y a todos vosotros que nos seguís a través de las redes sociales de la librería y del club de lectura, deciros que nuestro grupo está abierto para recibiros, no tenéis más que venir a conocernos para disfrutar de una tarde estupenda rodeados de buenos amigos y dejaros envolver por la magia que de todos los libros que nos acompañan.

 

¡¡¡Os esperamos!!!

22
feb,