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Alejandro Palomas

 

Autor, traductor y filólogo español, Alejandro Palomas cursó estudios de Filología Inglesa por la Universidad de Barcelona, especializándose más tarde en Poesía en el New College de San Francisco, en Estados Unidos.

 

Tras completar estos estudios ha trabajado como traductor en importantes editoriales y como colaborador de varios medios de comunicación, actividad que ha sabido alternar con su labor como escritor.

 

De entre la obra de Palomas 

habría que destacar títulos como El tiempo del corazónEl alma del mundo, finalista del Primavera, o El secreto de los Hoffman, finalista del Ciudad de Torrevieja, sin dejar de lado su última trilogía con la que se ha ganado el favor de los lectores, que inició con Una madre, siguió con Un hijo y que ha rematado hace poco con Un perro.

 

 

Sobre la presentación

 

Este jueves dentro del espacio “Presentación de Autor” hemos tenido con nosotros a un escritor muy querido de la librería que no es la primera vez que nos visita ya que lo hemos tenido en dos ocasiones, una de ellas para hablarnos de “Una madre” y después volvió a visitarnos para presentarnos a “Un hijo”.

 

En esta ocasión ha venido acompañado de dos de sus obras, su última novela “Un perro” y “El tiempo que nos une”, el ojito derecho de Alejandro que ya estaba hace tiempo en el mercado, aunque editado en diferentes entregas y cada una de ellas con título propio, pero que ahora acaba de salir en edición de bolsillo y con la  recopilación al completo.

 

Todos esperábamos esta presentación con muchísima ilusión, ya que sabemos por experiencia que las obras de Alejandro Palomas no solo remueven intensos sentimientos sino que van dirigidas directamente al corazón, y que en sus presentaciones se crea una intensa magia entre el autor y las personas que vienen a escucharlo, como ha sido el caso de esta tarde.

 

Alejandro Palomas es una persona de una sensibilidad extrema, conocedor como nadie del alma de las mujeres y de los sentimientos y emociones que se mueven en su interior, y eso sin ninguna duda es lo que se plasma en cada una de sus obras, porque son las mujeres las que habitualmente toman el protagonismo en sus novelas.

 

Tal y como él mismo nos confesó, cuando escribe se basa en sus propias vivencias o experiencias y sobre las personas que tiene a su alrededor, difícilmente puede escribir de algo con lo que no conecte, por eso es por lo que en sus obras la figura masculina tiene escasa relevancia ya que son pocos los hombres que forman parte de su entorno y en los que pueda inspirarse. En líneas generales, nos comentó, a los hombres les cuesta mucho mostrar su interior y exponer sus sentimientos y él precisamente escribe sobre esa clase de sentimientos, los que son capaces de dejar a sus personajes en carne viva.

 

Durante el encuentro se fueron alternando los comentarios sobre los dos libros, aunque sí que es verdad que la tendencia fue más hacia “Un perro” y que hacia “El alma que nos une” del que se dieron algunas pinceladas, algo en lo que todos los presentes hubiéramos querido profundizar más, pero es que el tiempo es el que es y había muchas cosas de las que hablar.

 

Alejandro corroboró lo que algunas de las asistentes comentaron porque él tenía la misma impresión, y es que después de leer “Una madre”, “Un perro” lo habían leído como una continuación, y que al igual como el primer libro les sorprendió muchísimo el segundo no tenía el componente de la sorpresa y quedaba como más diluido. Opinión no compartida por todas las asistentes, ya que, a pesar de ser conscientes de que ambos libros forman parte de una misma historia familiar, opinamos que se profundiza mucho más en las motivaciones que han llevado a los componentes de la familia protagonista a ser como son y a sentirse como se sienten, además de incluir a dos indiscutibles protagonistas nuevos, los dos perros que se mueven entre sus páginas levantando pasiones.

 

Fue el propio autor el que nos confesó que en parte a él le había pasado lo mismo al hacer su lectura una vez finalizado el proceso de escritura, pero que entonces se dio cuenta de que “Un perro” no puede leerse de la misma forma que “Una madre” ya que este necesita de una lectura más lenta y profunda para poder captar todos los matices que encierra, a la vez que poder saborear mucho mejor todas las reflexiones que hay a lo largo de su trama, que no son pocas. Y mientras que en la primera parte Fer es más como un espectador que nos presenta la realidad de su familia, en esta última entrega Fer asume el protagonismo y es desde su interior, desde su propia soledad, de la que nace toda la historia, la de él y por ende la de su familia, y de cómo la metáfora de esa balsa que los lleva a través de las tormentas de la vida es la base de las relaciones que los mantienen unidos a pesar de todas las cosas que han vivido. Así que un consejo del autor para aquellos que ya conocen a la familia de Fer y se preparan para leer su continuación: “Dispongan de tiempo, lean pausadamente y quédense con sus reflexiones”.

 

Alejandro también nos confesó que al escribir “Un perro” no se encontró con la misma libertad que cuando escribió “Una madre”, en parte porque partía de unos personajes ya conocidos y no había el componente de sorpresa, y en parte por la presión de las duras fechas de entrega a las que los autores en muchas ocasiones se ven sometidos.

 

Otra de las dificultades con las que se encontró el autor fue la de hacer hablar a dos de sus personajes principales, Fer y Amalia, para que tuvieran un diálogo fluido, sobre todo al principio del libro, cuando son los únicos que están en escena y que no quieren hablar de los que en realidad les corroe por dentro, teniendo que inventarse al personaje de la camarera de la cafetería para distender un poco la situación y hacer que los personajes comenzaran a sacar lo que les oprimía.

 

Durante el encuentro se fueron desgranando algunas de las anécdotas divertidas y no tan divertidas que aparecen en el libro, porque partimos de la premisa de que en las novelas que escribe Alejandro se pasa con una rapidez de vértigo de la risa al llanto. Y es ahí, precisamente, donde se encuentra el sello de este gran autor, el tener el poder de hacer fluctuar al lector entre todo tipo de emociones que lo remueven internamente.

 

Dentro de los próximos proyectos que tiene en mente Alejandro es el de dar continuidad a estos personajes tan entrañables en una tercera entrega, ya que se lo ha puesto como un reto. Alejandro es una persona muy perfeccionista y autoexigente y no ha quedado satisfecho totalmente porque, según cree él, a “Un perro” le faltaba el factor sorpresa que tenía “Una madre” además de que en el tintero le han quedado muchas cosas que contar de esta familia tan peculiar, eso sí, todavía está dándole vueltas a la forma en que va a darle continuidad y a la vez sorprender de nuevo al lector. Estamos seguros de que Alejandro encontrará la fórmula ideal como lo ha logrado cada vez que se ha puesto delante de un nuevo reto.

 

Otro de los proyectos que tiene pendientes Alejandro, y que le hace mucha ilusión, es el de dar también continuidad a “El tiempo que nos une”, algo que hace tiempo anda dándole vueltas, ya que para él este libro es muy especial y al que le une un gran amor, noticia que todos los asistentes celebramos, ya que los que hemos leído este libro sabemos la joya que representa y lo que puede llegar a engrandecerlo esta continuación.

 

Somos conscientes de que muchas cosas se quedaron pendientes de comentar, porque eran muchas las que cada uno de nosotros teníamos en mente para hablar con Alejandro y él con nosotras, pero el tiempo es inexorable y acaba siempre por alcanzarnos en el momento más interesante del encuentro. Así que como todos éramos conscientes de que nos faltaba mucho por exponer, y sobre todo de “El tiempo que nos une” que se quedó un poco en retaguardia cediendo protagonismo a “Un perro”, hemos llegado al acuerdo con Alejandro de que en cuanto pueda hacer un hueco en su apretada agenda, ya que ahora está de promoción con su último libro por diferentes lugares de nuestra geografía, vendrá a visitarnos de nuevo, y entonces sí, hablaremos largo y tendido de este interesante libro del que no pudimos sacarle todo el jugo que se merece.

 

Como ya es habitual en este tipo de encuentros pasamos seguidamente a la foto de familia para el recuerdo que tanto nos gusta y a la larga firma de libros que vino después.

 

Desde aquí, muchísimas gracias a Alejandro Palomas por dedicarnos parte del poco tiempo de que dispone para estar con nosotros y deleitarnos con su particular visión de escritor, por su buen hacer y por no dejar nunca de sorprendernos con sus libros.
 
Y como siempre, muchísimas gracias a todas las asistentes porque sin vosotras estas presentaciones no tendrían razón de ser, y os emplazo para que reservéis un pequeño espacio de vuestras vidas y poder contar con vuestra presencia en la próxima visita de Alejandro, que esperamos sea más bien pronto que tarde.
¡¡Hasta la próxima!!!